Después de tiempo aun sigo sintiendo ese cosquilleo, esas
mariposas al verte. Hasta mis mariposas sienten mariposas en sus estómagos. Me
siguen brillando los ojos cuando me hablan de ti. Sigo poniéndome nerviosa y
desinquieta cuando te voy a ver. Aun teniéndote me gusta hacer mil cosas para
que te enamores de mi, para que te atraiga y digas... "chica, me
encantas".
Que todos tus besos son para mi como el primero, sigo
sintiendo lo mismo. La misma inquietud, la mismas ganas de besarte a cada rato
sin parar. Si me nombran tu nombre me sigue saliendo esa sonrisa tan tonta. Si
me preguntan que si tengo algo por ahí, digo que tengo lo mejor del mundo, que
nadie tendrá nada de lo que tenemos nosotros.
Sigo sin saber lo que hacer cuando te veo, muchas veces
pierdo el rumbo. Me sigo poniendo tímida cuando me miras con esa cara que es
para comerte.
Que todas y cada una de tus palabras me alegra la mañana, el
día, la tarde y la noche.
Poco a poco vamos co
nociéndonos más, y yo sigo siendo aquella que el primer día
no pudo evitar besarte. Esa con las mismas ganas de pasar miles de días
contigo, y la que tenía ese deseo incontrolable de ti. Me gusta esa picardía
que nos une tanto. Me encanta pelearme contigo y decirte que no me pellizques o
que no me pegues que soy muy sensible y terminar riéndonos. Y sé que no me
gustan las discusiones, y que no nos gusta discutir, pero siempre de lo malo
hay algo bueno, y podría discutir un millón de veces contigo si me prometes que
solo durarán 5 minutos y que la reconciliación será inolvidable, que me dirás
que me quieres y te diré que no te dejaré ir porque eres lo mejor de mi vida.
Grítame, insúltame. Pero luego bésame y no me sueltes.
Cada día que pasa va a más, esto no disminuye, pase lo que
pase, no lo hará.
Porque en toda carretera perfecta hay fallos, baches... No
hay nada que sea perfecto, pero por muchas imperfecciones que hayan, esto puede
ser perfecto si así lo queremos.
Te quiero cabeza hueca.



